Satisfacción laboral como sinónimo de productividad

Numerosos estudios demuestran lo que el sentido común ya intuía: los trabajadores satisfechos laboralmente estánmás motivados, más comprometidos y son más productivos, lo que trae numerosos beneficios tanto para el propio trabajador como para la empresa. El reto pasa por crear unas condiciones y un ambiente de trabajo en el que los empleados se sientan cómodos, valorados y satisfechos.

No es ningún secreto que cuando una persona está satisfecha en su empleo, sus ganas de asumir nuevas responsabilidades y el grado de compromiso con la empresa aumentan. 

Suelen ser trabajadores que disfrutan con lo que hacen, que se motivan por poner marcha nuevos proyectos, que apuestan por un modelo colaborativo a la hora de trabajar y que asumen un rol más proactivo en su día a día, actitudes que generan múltiples ventajas para la compañía. Una compañía que, por su parte, debe favorecer un clima laboral adecuado, donde el empleado se sienta valorado y cuente con la confianza de sus compañeros y superiores, factores clave para la captación y retención de un talento llamado a marcar la diferencia.

Hasta 12% más productivos
En abril de 2014, investigadores de la Universidad de Warwick, en Reino Unido, estudiaron el comportamiento de 713 trabajadores para analizar el vínculo existente entre la satisfacción que una persona experimenta en su puesto de trabajo y sus resultados laborales. El estudio se basó en cuatro experimentos distintos, aunque todos ellos arrojaron la misma conclusión: si una persona está satisfecha, trabaja mejor

Teniendo en cuenta que, según otro estudio de Harvard Business School, la motivación suele perderse tras seis meses en el puesto de trabajo en un 85% de los casos, las empresas deben poner en marcha una serie de mecanismos para mantener cohesionado y motivado al equipo. 

Y no nos referimos solamente a incentivos y programas de recompensa, sino también a aspectos que cita otro estudio, esta vez de la consultora Towers Watson, y que son: el desarrollo profesional y la creación de oportunidades en el largo plazo; la cesión de responsabilidades y el apoyo y fomento de nuevas ideas, además de las recompensas y reconocimientos no monetarios por los logros y productividad del empleado. 

La ecuación parece clara. A mayor satisfacción con el puesto de trabajo, mayor productividad, con lo que es obvio que los beneficios redundarán también en la totalidad de la empresa. Si las compañías desean tener un mayor retorno de la inversión, deben incurrir en prácticas de bienestar para sus empleados

Una de las que ya lo hace desde hace años es Google, que “invirtiendo en políticas de bienestar para sus trabajadores ha conseguido aumentar su nivel de satisfacción un 37%, con lo que hacer felices a los empleados sale a cuenta, sin lugar a dudas”, afirma Andrew Oswald, investigador principal del estudio de la Universidad de Warwick. 

Otra empresa que ha decidido apostar la satisfacción laboral de su plantilla es la cervecera Heineken. El departamento de Medicina del Trabajo de Heineken España empezó a finales de 2012 a impartir los primeros cursos de Mindfulness –una técnica que promociona la salud y la satisfacción en el lugar de trabajo– a algunos de sus empleados. Casi dos años después, la compañía hizo un primer balance de la experiencia, a la que, entre marzo de 2013 y marzo de 2014, se sumaron voluntariamente 350 empleados. Entre un 85% y un 95% de los asistentes admitieron una mejora notable o sobresaliente de su flexibilidad mental y su capacidad de adaptación a los cambios; el 91% aseguró que el curso había mejorado su vida personal, familiar y extra laboral y el 80% se sentía más satisfechos en su lugar de trabajo al finalizar el curso, porcentaje que tras 12 meses se mantuvo en un 69% de los casos.

Seis consejos para mantenerte satisfecho en el trabajo
El gurú Geoffrey James, una de las 40 personas más influyentes en el mundo del marketing y las redes sociales según la revista Forbes, ha establecido una serie de consejos sencillos que, llevados a la práctica, pueden aumentar la satisfacción en la oficina. Son estos:

  • El minuto de reflexión. Es importante introducir en la rutina diaria un minuto para el silencio y la reflexión en el que no se piense en trabajo, una técnica capaz de aportar grandes dosis de energía mental para el resto del día.
  • Sonríe con frecuencia, de manera que el cerebro se contagie de esa intención de ser feliz.
  • Hay que reconocerse a uno mismo el trabajo bien hecho, lo que anima a seguir haciendo bien las cosas.
  • Se debe valorar positivamente cada aprendizaje.
  • No solo es posible, sino deseable disfrutar de la naturaleza humana, esto es, de la gente que se comporta de manera muy rara a nuestro alrededor y a la que solo hay dos maneras de enfrentarse: con malas caras o manteniendo la mente abierta.
  • Debemos dar siempre las gracias, en especial a aquellos compañeros que hacen las tareas más ingratas, a cuya felicidad podemos contribuir con unas palabras de ánimo.
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