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El actual auge de la Responsabilidad Social Empresarial o Corporativa (RSE/RSC) en las empresas y la creación de departamentos internos dedicados a coordinar estas políticas, ha llevado a muchas organizaciones a mejorar sus estrategias globales de RSE a través de la colaboración con entidades expertas en esta materia, como son las fundaciones. 



Nacimiento de una filosofía social

La RSE se define como una contribución activa y voluntaria por parte de las empresas con su entorno, que se materializa a través de acciones sociales, ambientales y económicas las cuales aportan un valor añadido a sus empleados, a su ambiente social y a la comunidad a la que pertenecen. 



Ser socialmente responsable significa invertir en el capital humano y en las relaciones con el contexto y la sociedad en que se opera bajo los principios de la honestidad y el servicio.



Este término surgió en los años 20 en los Estados Unidos, fortaleciéndose a finales de los 50 y principios de los 60 a raíz de la Guerra de Vietnam y otros conflictos como el Apartheid. Es entonces cuando se plantea por primera vez la idea “reparación” de la sociedad por los daños que pudieron haberle causado las empresas durante la consecución de sus fines. 



La publicación en 1953 del libro “Social Responsibilities of the Businessman”, de Howard R. Bowen, fue clave en el impulso de este tipo de políticas. 



La sociedad empieza a ser consciente del impacto que tienen las acciones de las organizaciones en su entorno y piden una mayor revisión de sus consecuencias. La RSE comienza a entenderse entonces como una nueva cultura y su éxito se basa en la transparencia, generación de confianza y participación de las partes interesadas en todas las fases del proceso y el beneficio mutuo.



La conciencia sobre problemas de carácter social y ambiental y la constatación de que su implantación de forma voluntaria es una ventaja frente a los competidores hace que los empresarios estén cada vez más pendientes de abordarlas, puesto que la finalidad de las políticas de RSE es contribuir y colaborar en favor del desarrollo social, generar valor en la sociedad y obtener legitimidad y apoyo de la misma con el fin de consolidar su posición en el mercado a  largo plazo.  



El objetivo, por tanto, que persiguen estas políticas radica en el impacto positivo de sus prácticas en la sociedad, por lo que cada vez se vuelven más importantes en las estrategias de las compañías.



Y tú, ¿Consideras las estrategias de RSE como una moda o una necesidad? ¿Qué opinas sobre la canalización de las acciones sociales de las empresas a través de las Fundaciones?