Organizaciones horizontales ¿el fin de los jefes?

Las épocas en las que la jerarquía vertical era indiscutible en el lugar de trabajo parecen terminarse. A menudo, una mala relación con los jefes puede desembocar en un ambiente laboral denso, y posiblemente en un factor de renuncia. Ante esto, cabe preguntarse si es posible una estructura horizontal que funcione sin superiores ejerciendo la autoridad de una forma tradicional. 

La estructura jerárquica posee diversas variantes que flexibilizan los recursos y trabajan proyectos comunes que aumentan la motivación de los empleados. Es el caso de las estructuras matriciales, las cuales se componen de dos autoridades: una de ellas de carácter funcional, dirigida a la especialización de los empleados, y la otra, dirigida a los proyectos. Esta autoridad está revestida de un carácter horizontal, ya que los gerentes de proyecto poseen una mayor libertad y flexibilidad a la hora de gestionar recursos para cumplir los objetivos del proyecto. Sin embargo, el esquema matricial posee un defecto: al tener dos jefes en simultáneo, pueden surgir conflictos o contradicciones. 

Sin embargo, aunque más horizontal, la estructura matricial conserva una jerarquía. Pero, ¿es posible una organización completamente horizontal? La respuesta está en la desarrolladora de videojuegos Valve. 

Con sus diferencias, la organización horizontal de estas empresas incluye la preeminencia del trabajo por proyectos, la capacidad de innovación y creatividad, y una ausencia de posiciones fijas. En este sentido, la organización de Valve es paradigmática: al ingresar a la compañía, los empleados no tienen un área, ni una tarea, ni un proyecto asignado. Lo único que poseen es libertad absoluta para sentarse en un escritorio móvil y sumarse a un proyecto o comenzar a desarrollar el proyecto propio. Al no haber una jerarquía determinada, los equipos de trabajo se forman espontáneamente a través de la comunicación directa. Mediante la organización horizontal y la comunicación directa, la empresa promueve lazos de compromiso con los proyectos y entre los compañeros de trabajo. 

El principal fuerte de la organización horizontal, así entendida, es la promoción de la creatividad y de la autorregulación. Literalmente, cada empleado dirige la empresa y es protagonista de la toma de decisiones en cuanto a temas clave como las contrataciones. Mayormente enfocada hacia los emprendimientos con pocos empleados, la empresa horizontal se perfila como una estructura ideal para las nuevas generaciones de empleados, ya que rompe con modelos lineales y empodera la innovación en equipo. 

¿Estamos preparados?

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