cómo organizarse y alcanzar los objetivos laborales luego de las vacaciones

Sin duda, el retorno a la oficina luego de las vacaciones requiere un período de adaptación para lograr adquirir nuevamente el nivel de rendimiento habitual. Se trata de una tarea dura en la mayoría de las ocasiones, en términos de adaptar el estado de ánimo, la concentración, los horarios y en  definitiva, las capacidades que nos permiten afrontar con éxito el trabajo.

El tiempo que suele tomar alcanzar la reorganización de tareas, resolver temas pendientes y adaptar los biorritmos a la rutina laboral varía en función de cada persona y de cómo se planifique la vuelta, pero por norma general, debería estar comprendido entre una semana y diez días. Tras este período una persona debería estar conectada nuevamente a un nivel habitual o por encima de lo normal, por lo que es el momento para enfocarse nuevamente en los objetivos laborales del año. Sin embargo, cuando es necesario más tiempo y la persona requiere tratamiento especial, es porque probablemente hay otros factores asociados.

¿Cuáles son las claves para mentalizarse y alcanzar los objetivos del año? Desde el punto de vista motivacional, debemos considerar ciertos puntos clave que permitirán afrontar con entusiasmo el año y realizar un despliegue de los recursos necesarios para alcanzar los mejores resultados.

Tomar el regreso al trabajo con calma, apoyarse en los compañeros, respetar los horarios de sueño, alimentación y realizar actividades deportivas o lúdicas, son algunas de las herramientas que nos permitirán disponer de la energía física y mental para afrontar al año laboral.

La adaptación progresiva después de haber disfrutado de un descanso suficiente repercute de manera directa en la motivación y ésta, finalmente en nuestro desempeño. Pero una vez en el trabajo, existen otros puntos a considerar, de carácter ergonómico, como son los relacionados con la comodidad del puesto de trabajo, iluminación, temperatura, entre otros factores.

Una vez disponemos de un lugar de trabajo apropiado, la organización realista de nuestras metas anuales y las pautas para lograrlas, nos permitirán un estado de seguridad favorable para nuestro desempeño. Aquí te entregamos algunas recomendaciones para enfrentar el síndrome post vacaciones, evitando que la vuelta al trabajo no sea traumática:

  • Antes de regresar, es importante considerar un espacio de adaptación previo a la reincorporación. Volver de las vacaciones justo el día antes de reincorporarse a la oficina suele ser un factor que genera estrés y disminuye la capacidad de adaptación. En este sentido, es recomendable tomarse al menos dos días para retomar los horarios y hábitos habituales, adquiriendo una preparación para afrontar el primer día de una manera más sana y menos ansiosa.
  • Es aconsejable volver con una actitud positiva y compartir conversaciones con compañeros acerca de las vacaciones, enfocarse en las tareas más atractivas del trabajo y proponerse nuevos retos que supongan un aumento de energía y que nos impulsen a acudir al trabajo con una mayor motivación.
  • Considerar planes personales para realizar a lo largo del año, como actividades o lugares a visitar durante los fines de semana. Así tienes claro que, aunque las vacaciones terminaron, existen otro tipo de cosas interesantes que poder realizar, tanto dentro como fuera del trabajo.
  • Una vez en la oficina y, tomando en cuenta que la adecuación es progresiva, es importante considerar que la primera semana será de reorganización. Durante las vacaciones, a pesar de dejar un back up en tu puesto de trabajo, lo más habitual es que se acumulen tareas pendientes que deberás resolver a tu regreso. Para poder dar respuesta de manera oportuna a este tipo de tareas, se recomienda jerarquizar la importancia de cada una y alejar de tu mente la idea de resolver todo el primer día.
  • Además de realizar una planificación basada en urgencias o prioridades, es posible llenarse de solicitudes. En estos casos, es importante no dejar que tu programación se vea alterada y explicar con calma la situación dando un plazo razonable para responder a cada requerimiento de la manera adecuada. 
  • Apoyarse en los compañeros de trabajo para ponerse al tanto de todo y solicitar una colaboración especial durante los primeros días para resolver al menos los temas más urgentes. 
  • Por último, para poder adaptarse a la rutina de manera más ágil y menos traumática, es totalmente aconsejable no salir tarde de la oficina y mantener algunas actividades relacionadas con el período vacacional, como hacer deporte, ir a cenar con amigos, ver una película o cocinar en familia. De esta manera, se reducirá el impacto emocional y el estado de ánimo se verá menos alterado para afrontar con motivación los temas pendientes.
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