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Actualmente, nos encontramos ante un mercado laboral cambiante en el que los niveles de rotación están en clara progresión. En este contexto, en el que han aparecido figuras como la del job hopper, un perfil cada vez más común entre las generaciones más jóvenes, el rol del benefits manager cobra más importancia que nunca.

La internacionalización, la individualización de las carreras profesionales, la lucha por atraer y fidelizar al talento y la concienciación sobre la importancia del capital humano, entre otros motivos, han llevado a los líderes empresariales a considerar las políticas de compensación y beneficios como palancas estratégicas para el desarrollo y posicionamiento de su compañía.

Origen del benefits manager

Ligada desde sus inicios al departamento de Recursos Humanos, la figura del benefits manager surge en Estados Unidos, en la década de 1950, para compensar la ausencia de un sistema obligatorio de protección social complementaria. Es decir, se implantó en compañías que debían desarrollar y administrar beneficios sociales para sus empleados, como la jubilación o la asistencia social.

Es el encargado de analizar las bandas salariales y la política de compensaciones de la empresa, así como la legislación laboral vigente y posibles estudios externos sobre la materia en cuestión, con el objetivo de poder diseñar los programas y métodos de retribución y reconocimiento más competitivos y satisfactorios para los trabajadores.

Con “compensación” se hace referencia a la gratificación que los profesionales reciben a cambio de su labor. Estas pueden darse en forma de salarios, prestaciones, incentivos, etc. Es uno de los factores más importantes de employer branding que permite a las compañías atraer y fidelizar el talento que necesitan para operar y crecer en el mercado, además de permitir a los profesionales satisfacer sus necesidades materiales y de formación, entre otras.

Por tanto, el benefits manager -también conocido como Compensation & Benefits Manager o, por su abreviatura, Comp & Ben Manager- surge como un enlace entre el departamento de RRHH y el talento de la compañía con una finalidad muy definida.

Objetivos del Comp & Ben Manager

Las principales metas que persigue el benefits manager con una gestión eficiente de las compensaciones se organizan en torno a seis objetivos principales.

  • Gratificar y recompensar el trabajo bien hecho.
  • Incentivar y motivar el desempeño futuro de la plantilla.
  • Mantener un alto nivel competitivo frente al mercado laboral.
  • Impulsar la productividad y eficiencia de la compañía.
  • Atraer y fidelizar a los mejores profesionales.
  • Fomentar algunos de los aspectos más importantes para las organizaciones: la calidad, el trabajo en equipo, el respeto de los plazos, la fidelidad a los valores de la compañía, la innovación y la consecución de metas.

Tipos de compensaciones y beneficios

Existen diferentes tipos de compensaciones y beneficios y, además, la gestión de estos variará de forma significativa entre unas empresas y otras. Algunos pueden suponer un extra económico para el profesional, mientras que otros permiten dar un impulso a su capacitación o facilitan ayudas de corte social.

De una manera general, podemos decir que los más comunes son:

  • Monetarios: es una de las piezas clave en la relación laboral existente entre profesional y empresa. Tiene gran peso en la motivación del empleado y puede resultar ser un gran atractivo para atraer a grandes talentos a la 
  • Bonos: son los beneficios económicos adicionales al sueldo mensual. Normalmente, se otorgan tras la consecución de las metas u objetivos establecidos.
  • No económicos: guardería, transporte o servicio de comedor, entre otros.
  • Asistenciales: como los seguros de gastos médicos para el empleado. En ocasiones, estos seguros puede extenderse también a la familia.
  • Recreativos: tienen como objetivo fomentar el bienestar integral de las personas. Pueden ser zonas recreativas, días de vacaciones adicionales, etc.
  • Formativos: oportunidades para que el profesional amplíe sus conocimientos y capacidades. Pueden suponer importantes avances en su trayectoria profesional.

¿Por qué merece la pena contar con un benefits manager?

Llevar a cabo un plan estratégico de compensaciones de calidad repercute muy positivamente en el talento de la compañía. Si es eficiente, resultará ser un soporte fundamental a la hora de atraer y fidelizar a los profesionales de mayor potencial, amén de otros beneficios relacionados con el capital humano de la organización.

Por otro lado, también reportará a la firma una ventaja competitiva respecto a sus rivales gracias a que su platilla estará formada por un equipo de trabajo dispuesto a dar el mayor rendimiento en su puesto de trabajo. Conseguir que cada empleado se sienta orgulloso de su trabajo y reconocido dentro de la empresa se reflejará en una compañía más productiva, más rentable y, por supuesto, en un mejor ambiente laboral.

¿Cuál es la primera condición indispensable para que todo esto sea posible? Es necesario desarrollar una cultura empresarial que impulse y fomente este tipo de benefits y, para ello, es esencial el apoyo de los principales líderes de la compañía. Como dijo James Goldsmith: “If you pay peanuts, you get monkeys”.

Y tú, ¿crees que este perfil laboral, ya estable en países como Estados Unidos, pero todavía por madurar en Chile, logrará asentarse en nuestro país?