¿Cuáles son las razones por la que los chilenos deciden cambiar de empleo?¿Alguna vez has sentido la necesidad de hacer un cambio en tu vida? Dar el primer paso no siempre resulta fácil, sobre todo cuando se trata de decisiones importantes, como aquellas relacionadas al ámbito laboral. Pero ¿por qué cambiar de trabajo? Según el Workmonitor de Randstad correspondiente al segundo trimestre de 2014, el principal gatillador de cambio laboral para los chilenos es mejorar sus oportunidades de desarrollo de carrera, con 91% de las preferencias. Asimismo, de acuerdo a la edición del segundo trimestre de 2016, 62% está enfocado en obtener una promoción dentro de su actual compañía, por lo tanto, no tener posibilidades de crecimiento es un fuerte motivador para cambiar de empleador.

Elena Camacho, consultor de Randstad Professionals, señala que en segundo lugar se ubica encontrar un trabajo con un mejor salario, con 89% de personas que menciona este factor como una razón para iniciar una nueva etapa laboral; ocupando también la posición número dos en el ranking mundial, por debajo México (93%) y por sobre Malasia (88%). “Es normal que los profesionales estén constantemente buscando oportunidades de mejora, ya que la renta representa el patrimonio que el trabajador tendrá para satisfacer sus necesidades y proyectarse financieramente en todos los aspectos de su vida; por lo que esperan que el sueldo sea el reflejo de su nivel de preparación, experiencia y conocimientos”, dice.

Por otro lado, un bajo nivel de satisfacción, que puede venir dado porque no se cumplen los atributos más valorados por los trabajadores, como conciliación trabajo-familia, clima laboral, reconocimientos, gratificaciones y opciones de flexibilidad, entre otros, también puede generar la necesidad de dar un giro profesional. “Si bien en Chile este no es un punto crítico, debido a que 73% de los empleados señala sentirse ‘a gusto’ o ‘muy a gusto’ con su trabajo, aún estamos bastante lejos de países como México, que durante el cuarto trimestre de 2015 alcanzó 81% de satisfacción laboral”, contextualiza Elena. Por último, otro factor que suele presentarse como motivador de cambio es considerar que las opciones de capacitación son escasas, puesto que “muchas personas esperan seguir formándose con el desarrollo de su actividad profesional, no obstante, esto no ocurre en todos los casos”.

Una vez detalladas las causas que invitan al cambio, es interesante analizar qué ventajas se presentan una vez tomada la decisión. “Por ejemplo, llegar a un lugar nuevo ayuda a mantenerse activo, atento y, en gran medida, participativo. O, lo que es lo mismo, contribuye a que los empleados recuperen la motivación y la iniciativa”. Asimismo, cambiar de trabajo es una oportunidad para seguir aprendiendo y desarrollando aptitudes, con el consiguiente aumento de autoestima y la satisfacción personal; aparte que la flexibilidad generada en las personas que se han ido moviendo de empresa se convierte en un factor diferencial respecto de los trabajadores que han permanecido vinculados durante muchas años a la misma compañía, asegura la experta. Sin embargo, aclara que hay que tener en cuenta la frecuencia del cambio, ya que si bien las organizaciones aprecian los perfiles dinámicos, también valoran la fidelidad y el compromiso.

“En un mundo laboral dinámico, cambiante y exigente, las empresas dan importancia a la multiplicidad de habilidades y a la capacidad de adaptación, lo cual queda de manifiesto en personas que han participado en diversos proyectos y realizado diferentes labores, características que también se pueden desarrollar trabajando en una misma compañía. Esto proporciona gran capacidad analítica -que una persona recién llegada aún no ha madurado- por lo que favorece la orientación de las labores a la obtención de resultados de la propia organización”, explica. Por eso, las firmas tienen muy en cuenta a las personas que demuestran responsabilidad en su puesto y se sienten parte de la empresa; y que aportan una visión estratégica valiosa que les permitirá optar a puestos de responsabilidad, concluye.