A pesar de que el fin último de las vacaciones es distraerse, desconectarse del trabajo y realizar actividades que durante el año no se pueden llevar a cabo por falta de tiempo u otras razones, es común que alrededor de 40% de los trabajadores sufra estrés postvacacional y que la mayoría manifieste algún tipo de trastorno emocional después de volver a la oficina. Esta cifra no parece tan elevada si consideramos que a los chilenos les cuesta bastante desligarse completamente de los temas relacionados con la oficina y tomar un verdadero descanso durante la época estival, ya que 51% continúa conectado con el trabajo durante las vacaciones, de acuerdo a cifras del Workmonitor, estudio de tendencias y movilidad laboral de Randstad.

Paloma Alvear, Management Development Senior Analyst de Randstad, señala que el estrés estacional tiene que ver “con el proceso que la persona debe enfrentar tras las vacaciones, el que implica readaptarse a las obligaciones laborales y al cambio de estilo de vida que supone volver al trabajo. Durante el periodo de descanso los hábitos normales que rigen nuestro día a día a lo largo del año
suelen ser alterados. Hay más tiempo para compartir con la familia y amigos, para divertirse y para hacer cosas que generalmente en época laboral no se pueden hacer, como salir de viaje y conocer lugares nuevos, por ejemplo. Por esto, pensar en volver a la rutina implica un sobreesfuerzo físico, intelectual y/o una tensión emocional para la mayoría de las personas”.

La psicóloga explica que este tipo de estrés se manifiesta en síntomas como insomnio, dolores de cabeza, alteraciones en el apetito o desmotivación, así como irritabilidad e incluso tristeza en algunos casos, lo que puede generar roces con el equipo de trabajo o afectar el ambiente laboral. Sin embargo, sostiene que “estas reacciones son normales y más del 50% de las personas que sufre estrés, logra recuperarse después de la primera o segunda semana, mientras que alrededor del 40% se adapta al ritmo de trabajo luego del primer día. Un porcentaje mínimo requiere más tiempo y necesita tratamiento especial”.

Por otro lado, la ejecutiva agrega que es importante que la alta competitividad del mercado laboral y la desaceleración del mercado laboral en el país no sean un impedimento para que los trabajadores sientan total tranquilidad de desconectarse durante las vacaciones y que las responsabilidades que deben enfrentar a lo largo del año pasen a un segundo plano, por lo tanto, los mensajes que transmita la empresa en este sentido son claves.

En este sentido y para evitar el estrés postvacacional e iniciar las vacaciones con la tranquilidad necesaria, la multinacional de Recursos Humanos entrega algunos consejos. “Antes de que se acerquen los últimos días laborales, es recomendable cerrar la máxima cantidad de proyectos en desarrollo y, si esto no es posible por causas ajenas a la gestión del trabajador, especificar a su back up las tareas que quedaron pendientes. Asimismo, es bueno armar un listado de posibles contingencias indicando el plan de acción respectivo, los responsables de cada acción y los potenciales voceros, además de avisar a los contactos más habituales (internos y externos) sobre el tiempo de ausencia, para visualizar las eventualidades que pudieran surgir y pensar posibles soluciones.

Mientras tanto, durante el periodo de descanso lo ideal es desintoxicarse digitalmente, es decir, no pc, ni celular, ni reloj, y vivir el momento, hacer todo lo que comúnmente no se puede hacer durante el año y darse un espacio para reordenarse mentalmente a nivel personal y familiar, restableciendo prioridades”, finaliza la experta.